Ratas de caño
Descubrir que estás rodeado de ratas no es algo inusual en estos tiempos.
Hay ratas y ratas: Bichitos, animales, roedores y los otros, los humanos, nosotros con nuestras actitudes altamente contagiosas.
Cuando uno sale de la edad de la inocencia, y entra en el mundo real, aún incomunicado, el choque es fuerte.
Ahora, pasado los años, me doy cuenta que estoy tan contagiada de las actitudes odiosas que ya no las distingo.
Es tan triste verse reflejado en personas que no respetás o apreciás. "Mi actitud es realmente delesnable... pero no puedo evitarlo!" Me asquea, me repugna.
A veces me digo a mi misma que no soy asi, que "el mundo me hizo así", pero a veces ¡ay! me parece que soy así, una verdadera rata de caño....

